jueves, 5 de abril de 2018

Gestos

Asentaba sus brazos
con sus sueños,
en sus mejillas
la arruga de una sonrisa,

pestañeaba ,

sus párpados
parecían persianas,
se abrían al mundo,

mientras,   su corazón,
latía verdades,
con un compás
de esos que hacen círculos,
líneas unidas
que forman una pupila,
un balón,
o un reloj en una torre,
incluso un planeta
que siempre
creyeron plano,

lo hermoso de los gestos,
es que no suelen mentir,
y le dan un toque de realidad,
a este mundo
de plástico y cemento,
de máscaras y engaños.