jueves, 17 de mayo de 2018

Volver a aprender

Aprendí a  escuchar la voz
de todos los que callaron,
de las almas castigadas
sin infiernos y sin cielos,
a sentir lo que no se toca,
a tocar lo que no se siente,
aprendí que en la derrota...
a veces cae el más valiente.

Aprendí a reír tristezas,
a descalzarme por el fuego,
y a sacarle los colores,
a esos párpados de hielo,
a contarle a las estrellas
su brillo en la oscuridad,
aprendí que hasta los sueños...
a veces traen la realidad.

Aprendí que era un recuerdo
todo lo que no sabía
y que enseña más el hambre,
que esas bocas tan vacías,
a callar en callejones
y a gritar en las esquinas,
aprendí que en dos renglones...
puede caber una vida.

Aprendí a esperar al tiempo,
a ser el dueño de mi espera,
a guardar todo mi adentro,
y sacarlo para fuera,
a contarle con los dedos
a todas las lunas de cera
que derritiéndose en las horas...
una vez hicieron que creyera.

Aprendí a explicar al ciego
lo que nunca pudo ver,
al tumbado a levantarse
y a mi mismo a comprender
que la vida es nuestra dueña,
regalando su libertad,
y siendo la única que enseña...
aprendí a volverla a amar.






















No hay comentarios:

Publicar un comentario